Hay noches en que me pierdo
entre los recuerdos,
de repente me encuentro
en los vasos
de brindis solitarios,
brindando a mí salud,
viendo un cielo estrellado
en el balcón.
Hay noches en que mi corazón
se sumerge en el deseo
de encontrar un amor,
que no sea perfecto ni eterno,
que sea libre y sincero.
Hay noches que son largas,
enciendo cigarrillos
y dejo que mis pensamientos
vuelen como el humo
que sale de mi boca.
Hay noches en que
guardo mis mejores besos,
mis suaves caricias,
mis cálidos abrazos,
para ese amor,
para esa mujer...
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