lunes, 28 de enero de 2008

Maldiciendo

Maldita la hora
en que pienso y extraño,
maldito el momento
en que el recuerdo
me hace daño.
El amor puede pasar
a tu lado
como una brisa,
como la ola
que rompe y se aleja.
Maldito el día
en que todo termina,
maldita la noche
en que me abruma
la soledad.

A los pibes

Ciento noventa y seis ángeles
surcan los cielos de esta ciudad,
otras miles de almas
buscan consuelo en dos palabras:
justicia y verdad.

Habrá más penas, más lágrimas,
no habrá jamás olvido,
queda el recuerdo
de sus sonrisas, sus besos,
sus caricias, sus abrazos.

Ciento noventa y seis ángeles
surcan los cielos de esta ciudad,
montados en esas nubes blancas
que se ven en los días soleados,
en la brisa del viento
se los siente a vuestro lado.

En cada brindis
estarán presentes,
ahora y siempre,
a los pibes de Cromañón,
los llevarán eternamente
en el corazón.


Dedicada a los jóvenes muertos por la masacre de República Cromañón y a sus familiares y amigos.